Usted está aquí: El Demócrata TV Columnistas Ricardo Alemán

Categoría: Ricardo Alemán

"El beso del diablo"

Una de las reglas de oro no escritas de la política mexicana es el silencio y la distancia que obliga a los ex presidentes. Por eso la historia de los ex mandatarios es de destierros y entierros políticos.

Por ejemplo, Luis Echeverría mandó a España, como embajador, a Gustavo Díaz Ordaz. A a su vez, López Portillo mandó al punto más lejano del mundo al incontrolable Luis Echeverría, a las islas Fidji. López Portillo tuvo suficientes escándalos familiares para no abrir la boca en el sexenio de su sucesor, Miguel de la Madrid –conocido como "el hombre gris", a causa de sus pocas luces–, quien al final fue mejor ex presidente que presidente.

Carlos Salinas no sólo fue echado del país –y enviado a un penoso destierro a Irlanda–, por Ernesto Zedillo, sino que por poco y termina en prisión. Fue tal la disputa Zedillo- Salinas que, incluso, el hermano del segundo, Raúl, pasó todo el sexenio en prisión, en una suerte de preso político.

Sin embargo, Zedillo fue uno de los mejores presidentes del último medio siglo –a pesar de la crisis desatada por el error de diciembre–, y hasta hoy ha sido uno de los mejores ex presidentes; callado, ausente y metido en lo suyo. Pero también hasta hoy, uno de los peores presidentes y peor ex presidente se llama Vicente Fox; lenguaraz, hablantín y poco serio. Antes, durante y después de su presidencia no entendió nada. Acaso porque delegó el poder en "la señora Martha".

Y también creemos que –a pesar de todo–, Felipe Calderón fue uno de los mejores presidentes –incluso a pesar de la fallida guerra contra el crimen y la podredumbre en la PGR, la Sedena y la desaparecida SSP–, ya que sin el control estricto de las principales variables económicas en su gobierno hoy la sociedad mexicana no vivir la estabilidad económica de que, nos guste o no, tenemos.

Sin embargo, Calderón parece encaminado a convertirse en el peor ex presidente. ¿Por qué?. Porque no se entiende que su tiempo y su presidencia pasaron. No entiende que el tiempo en el PAN y en el país ya no es de Felipe Calderón y que le corresponde entender que "lo que no fue en su año, no fue en su daño" y que "para bien o para mal, ya no es presidente". Ni del PAN, ni del país.

Y en efecto, el ciudadano Felipe Calderón tiene todo el derecho de opinar, hablar, cuestionar y hasta hacer política militante en su partido. Pero el ex presidente Calderón nada tiene que opinar, hablar, cuestionar y proponer en el PAN y tampoco en la administración pública. ¿Por qué?. Por elementales razones de congruencia y salud pública.

Es decir, que bien o mal, lo que hizo Calderón en el PAN y/o en Los Pinos, lo hizo en facultades plenas de presidente del partido y del país. Hoy su calidad de ex presidente le obliga a respetar –para bien o para mal–, el trabajo de los que le siguen. A Calderón los panistas lo eligieron por tres años como jefe del partido y, los mexicanos, por seis años para presidente. Hoy su obligación es ver, escuchar, callar y –acaso–, escribir para el futuro.

De lo contrario confirmará, una y otra vez, la teoría que propusimos el día de ayer en este espacio. Es decir, que en la pelea pública entre Gustavo Madero y Ernesto Cordero, está metida la mano de Calderón. Por tanto, la génesis de la pelea es Calderón y Peña Nieto.

Y es que el pasado sábado, Calderón tuiteó lo siguiente, en alusión a la pelea Madero Cordero. "Vieja regla del PAN: los asuntos internos se ventilan internamente. Cuando los presidentes la preservábamos (la regla) el partido avanzó notablemente". ¿Cómo entender el mensaje?. Fácil. Es un voto de Calderón a favor de Cordero. ¿Por qué?. Porque el presidente apela a que "la ropa sucia se lava en casa", cuando él mismo, como presidente del partido y como presidente de los mexicanos, nunca respetó esa regla. Hoy mismo no la respeta.

Calderón vota no sólo para que Cordero siga el frente de los senadores del PAN sino a favor de un acuerdo "en lo oscurito". Y acaso sin darse cuenta dañó severamente a Cordero al darle "el beso del diablo". Es decir, ratifica que Calderón está detrás de Cordero y que es el jefe de la pandilla azul contra el Pacto por México. Por eso, la tarde de ayer, Gustavo Madero adelantó la destitución de Ernesto Cordero al frente de los senadores del PAN.

Pero Calderón se equivoca de nuevo al emitir un nuevo tuit en el que dice: "No se solucionará inseguridad en Michoacán, mientras gobiernos locales sigan negándose a depurar policías y MPs, penetrados por el crimen". Tiene toda la razón, pero resulta que Calderón presidente fracasó en esa empresa y hoy Michoacán vive una situación peor a la registrada cuando Calderón llegó a Los Pinos. Al tiempo.

EN EL CAMINO.

Por cierto, Miguel Osorio estará mañana en Michoacán para arrancar el operativo especial del gobierno federal en aquella entidad.

  • Escrito por Ricardo Alemán
  • Visitas: 5

Categoría: Ricardo Alemán

Los manotazos de peña

El primer manotazo de Enrique Peña Nieto lo recuerdan todos. Fue público el 26 de febrero de 2013, cuando sorpresivamente palomear la captura y cárcel para la hasta entonces poderosa líder del SNTE, Elba Esther Gordillo. El gobierno de Peña apenas y rebasaba los dos primeros meses.

Hoy, el presidente mandó un nuevo mensaje. Despidió a su amigo y colaborador por años, Humberto Benitez Treviño, a quien le había encargado la titularidad de la Profeco –una institución fundamentalmente ciudadana–, y al que despidió no por hacer mal su trabajo sino por no tener control con la "malcriada" hija del Procurador del Consumidor.

Si, Peña Nieto se tardó, pero sin duda confirmó que –como lo dijo el 10 de septiembre de 2012 ante los 300 líderes más influyentes del país–, "un presidente no tiene amigos". Tarde, pero cumplió.

Pero lo cierto es que a Peña Nieto no le quedaba muchas salidas frente al escándalo de la "Lady de Profeco". El pasado martes 30 de abril aquí recordamos que si realmente Peña quería ser congruente con sus promesas de campaña, de manera especial cuando presumió que un presidente no tiene amigos, no tenía más remedio que despedir a su amigo Humberto Benitez. ¿Por qué?.

Por razones elementales. Porque el origen del escándalo de la "Lady Profeco" no era más que un retrato –de cuerpo completo–, de que el viejo PRI esté de vuelta. Porque el escándalo se detonó por el autoritarismo y la prepotencia propios del priísmo, ya que la hija del servidor público no solo se excedió sino que llegó al extremo de dar órdenes en la oficina de su padre. Y porque si Benitez Treviño tenía un mínimo de pudor y vergüenza, debía renunciar –ya que era uno de los más cercanos amigos del presidente–, para no causarle más daño a la institución y a su amigo.

Al final, el padre resultó igual que la hija. Es decir, la hija cometió un exceso propio del viejo PRI, pero el padre se aferró al cargo –al más puro estilo del viejo PRI–, sin entender que la grandeza de un servidor público va más allá del cargo. Y claro, la renuncia por dignidad y por vergüenza no es parte de la genérica del PRI y menos del titular de la Profeco. Penosamente Benitez Treviño debió ser echado, con la doble vergüenza, pena para él, para su hija y su familia.

Lo más interesante del asunto, sin embargo, es que el mensaje pega donde debe pegar; en el gabinete de amigos del presidente. Es decir, que nadie tiene seguro el cargo, por más amigo que se diga de Peña Nieto. Dicho de otro modo; que todos los integrantes del gabinete legal y ampliado, deberán poner las barbas a remojar.

Pero a los manotazos de la detención de la señora Gordillo y el despido de Humberto Benitez Treviño hoy se agregará un tercero, acaso más importante que los dos anteriores. Resulta que el poderoso secretario de Gobernación, Miguel Osorio diseñó la más ambiciosa estrategia del gobierno federal para rescatar un estado en crisis. ¿Cuál estado?. Acaso aquel en donde la ingobernabilidad es ya más grave que la misma presencia –sin freno–, del crimen organizado.

Nos referimos a Michoacán, en donde en las próximas horas el gobernador interino, Jesús Reyna, designará a un nuevo titular de Seguridad Pública que se encargará de coordinar la participación de las fuerzas federales –Ejército, Marina y Policía Federal–, para atender cada uno de los focos de conflicto que se viven en el estado de Michoacán.

El nuevo titular de Seguridad Pública de Michoacán será un funcionario federal de alto nivel que coordinará las acciones necesarias para recuperar la gobernabilidad del Estado, destrozada por la incontenible expansión de dos de las más sanguinarias y depredadoras fuerzas del crimen organizado; la Familia Michoacana y los Caballeros Templarios.

Además son incontenibles la CNTE y los estudiantes de las escuelas normales rurales de Michoacán. Estos dos grupos han depredado municipios completos al grado que han orillado a importantes empresas a abandonar el estado, con la pérdida de empleos y la muerte de la actividad productiva. Y se suma la proliferación de los llamados grupos de autodefensa que abonan a la ingobernabilidad.

Paradójicamente, la primera acción política y de la fuerza pública federal del gobierno de Peña Nieto –para rescatar una entidad de la ingobernabilidad y la violencia–, se produce en Michoacán, el mismo estado donde Felipe Calderón inició su "guerra contra el crimen". La diferencia, dicen en el gobierno federal, es que en esta ocasión se cuenta con el consenso de todos los partidos, y se emplearán la estrategia y la inteligencia del Estado. Y si la apuesta funciona, el secretario de Gobernación se llevará otro estrellita. Al tiempo.

  • Escrito por Ricardo Alemán
  • Visitas: 6

Categoría: Ricardo Alemán

El tesoro de Peña Nieto

A seis meses de iniciado el gobierno "del nuevo PRI", queda claro que la naciente administración apostará todas sus fichas –por lo menos durante el primer tercio del sexenio--, a un proyecto político que ya es conocido en el primer círculo del poder y –en el mundo--, como "el tesoro de Peña Nieto".

¿Y cuál es ese tesoro? Todos lo conocen; se llama Pacto por México y no es una ocurrencia, tampoco un programa pasajero y mucho menos se trata de un volado. No, en realidad es la piedra angular de la nueva administración y, por eso, la instrucción dictada a todo el gobierno federal, a los gobernadores del PRI y –en general--, a toda la estructura de ese partido es que el Pacto se defiende a costa de lo que sea. Sí, porque el Pacto es "el tesoro de Peña Nieto".

Por eso el PRI y el presidente Peña aceptaron incluir en El Pacto todas las propuestas programáticas planteadas por el PAN y el PRD –a pesar de que el tricolor no comparte muchas de ellas--; por eso el propio Peña maneja cada uno de los hilos del Pacto; por eso giró instrucciones para que ningún funcionario público, alcalde, legislador y gobernador ponga siquiera la menor piedra en el camino del Pacto; por eso ha corregido el rumbo para evitar un posible descarrilamiento.

Por eso ordenó la operación política y judicial que derivó en la detención y encarcelamiento de la profesora Gordillo y, también por eso, está de vuelta en las filas del PRI --y controlado por el gobierno--, el poderoso SNTE. Y es que el Pacto requiere el control férreo del gremio mayoritario de los maestros.

Y también por eso, porque el Pacto vale oro para Peña, el presidente ordenó evitar el menor choque con los maestros de la CNTE que en Guerrero, Michoacán y Oaxaca, literalmente declararon la guerra a la reforma educativa y al gobierno de Peña Nieto. Por eso los estrategas presidenciales del Cisen, la PGR y Gobernación –con la ayuda del Poder Judicial--, diseñaron una compleja estratagema de presión política y extrajudicial que consistió en detener a cuatro maestros con los que se mandó el mensaje de que la cárcel sería el destino para los violentos, sin dar oportunidad para crear mártires.

Por eso se hizo caer en una trampa a los maestros de Guerrero y de otros estados, para que se exhibieran –en vivo y en directo–, como vándalos, violentos y delincuentes sin control y sin tregua –para tener las órdenes de aprehensión en la mano--, y para jalar la cuerda cuando sea necesario política y judicialmente. Y por eso, porque el diseño resultó casi perfecto, los vándalos de la CNTE no solo mordieron el anzuelo sino que le dieron al gobierno de Peña Nieto las órdenes de aprehensión para tenerlos a raya.

Por eso, y con el aval del gobierno capitalino, los estrategas de Peña dejaron que los vándalos del DF también se exhiban como violentos sin límite, mientras que son identificados los títeres, ubicados y contactados los titiriteros con los que se negocia y pacta en condiciones de ventaja para el gobierno.

Por eso dejaron que se exhibieran los vándalos que tomaron la rectoría y por eso no intervino la autoridad, porque nadie dará un milímetro de ventaja a las fuerzas que se mueven detrás del vandalismo y de la violencia de la CNTE, cuyo objetivo oculto es desbarrancar el Pacto y descalabrar a Peña Nieto.

Por eso Peña retrocedió un paso, corrigió y, de inmediato, retomó el rumbo cuando el PAN y el PRD denunciaron trampas y cochinero electoral en Veracruz y en otras entidades. Por eso pactó en la mesa victorias electorales para la oposición –a pesar de que PAN y PRD lo nieguen--, y ordenó bajo perfil en aquellos lugares donde el PRI debe perder, porque el Pacto lo vale y porque no lo empañará un solo reclamo de cochinero electoral.

Por eso Peña Nieto debió tragar sapos y serpientes para dejar pasar la reforma electoral que, apenas hace meses, él mismo ordenó detener. Y por eso se comprometió a no mover un solo peso de programas sociales en los estados donde habrá elecciones el próximo 7 de julio. En realidad Peña Nieto está dispuesto a todo para defender su proyecto emblema; el Pacto por México.

Y es que, además, Peña Nieto sabe que el Pacto tiene muchos enemigos, no sólo dentro del PRI sino al interior del PAN y del PRD. Pero sobre todo sabe que existe un adversario que puede ser letal y que cuenta con la capacidad para descarrilar "el tesoro de Peña". ¿Y quién ese ese adversario?.

También todos lo conocen. Se llama Andrés Manuel López Obrador, quien hace y hará todo para descarrilar un pacto que lo deja fuera de la jugada y sin banderas. Pero lo que no sabe AMLO es que Peña no es Fox y no es Calderón. Lo que no entiende AMLO es que Peña es un priísta de fuerte genética tricolor, igual que la genética de AMLO. Al tiempo.

  • Escrito por Ricardo Alemán
  • Visitas: 12

Categoría: Ricardo Alemán

PRI, la derrota que viene

Son muchas las voces que insisten –dentro y fuera del PRI–, que en las elecciones del próximo 7 de julio –en 14 estados del país–, el partido en el gobierno se llevará "carro completo".

Los que defienden esa teoría argumentan que, como en los viejos tiempos, el partido tricolor recurrirá a todos los recursos –viejos y nuevos– para hacer realidad una más de sus históricas elecciones "zapato"; entendidas como aquellas en donde el viejo PRI ganaba todos los puntos o, si se quiere, la mayoría de votos en disputa.

Sin embargo, la realidad política del momento –los actuales son tiempos dominados por el pacto–, es muy distinta a los tiempos del partido único, hegemónico y todopoderoso que fue el PRI. En realidad los procesos electorales de hoy son prácticamente incompatible con el llamado "carro completo" o con el "zapato electoral".

De hecho –y contra aquellos que sueñan con el "carro completo"–, lo cierto es que son muchas más las señales que dejan ver que la del próximo 7 de julio será una elección en donde el PRI podría resultar ganancioso, si y sólo sí, pierde algunas elecciones que desde hoy son clave para los partidos opositores, sea el PAN, sea del PRD. ¿Por qué?.

Porque para el gobierno de Enrique Peña Nieto y para su partido, hoy se cumple a cabalidad la máxima de que en determinadas circunstancias políticas la verdadera victoria se conseguiría a través de una derrota electoral. Es decir, que el PRI ganaría perdiendo. Y ese es el caso actual.

Y es que, en rigor, lo que se juega el 7 de julio próximo no son sólo las trece elecciones locales y una elección estatal. No, lo que está en disputa es mucho más valioso que todas las elecciones de 2013 juntas; está en juego la vida del Pacto por México, que es el verdadero tesoro del gobierno de Enrique Peña Nieto. Y por eso la primera pregunta.

¿Cuánto vale el Pacto? Sin duda, que el Pacto vale mucho más que el gobierno de Baja California; más que el conjunto de las 14 elecciones y mucho más que una reforma político electoral. En realidad, el Pacto vale tanto como el paso de Enrique Peña Nieto a la historia no sólo como un presidente más; no sólo como el presidente que regresó al PRI al poder presidencial sino como uno de los más grandes presidentes de la historia. En el fondo esa es la verdadera ambición de Peña Nieto.

Y para hacerla realidad Peña quiere pasar a la historia como el gran presidente reformador del nuevo siglo. Y es que en el esquema político y de gobierno de Peña Nieto no hay lugar para las pequeñas batallas; son sacrificables las escaramuzas menores. Lo verdaderamente valioso son los grandes logros; los que sólo serán posibles con el Pacto, no con una elección estatal o un puñado de elecciones municipales.

¿Pero cuáles son las fichas que están en juego en ese ambicioso ajedrez de poder?

1.- Están en juego gobiernos como el estatal de Baja California y el municipal de Puebla, que son prioritarios para el PAN de Gustavo Madero.

2.- Están en juego municipios como el de Benito Juárez –Cancún–, y las principales alcaldías del estado de Oaxaca; prioritarios para el PRD.

3.- Están en juego algunos de los municipios más importantes de Veracruz, en donde el PAN y el PRD van en alianza de facto y en donde la derecha y la izquierda intentarán cobrar venganza del gobierno de Javier Duarte.

4.- Y está en juego la llamada "cancha pareja" para la contienda presidencial de 2018. ¿Y qué quiere decir eso?

Que en el paquete de compromisos que mantienen vivo al pacto, el PAN y el PRD impulsarán una ambiciosa reforma político-electoral, que pretenderá resuelva los dilemas planteados por las elecciones de 2006 y 2012; el fantasma del fraude y la compra del poder a billetazos. Es decir, una reforma que coloque a los azules y amarillos en condiciones equitativas de alternancia; de triunfos electorales –sobre todo–, ante el apabullante regreso del PRI al poder presidencial.

Pero además, una eventual derrota del PRI en las elecciones del próximo 7 de julio sería oxigeno puro para la supervivencia política de Gustavo Madero, en el PAN, y de Jesús Zambrano, en el PRD. Y de esa manera se cierra el ciclo de la simbiosis política que es el llamado Pacto por México. Es decir, para que vivan los líderes del PAN y del PRD –y con ellos el Pacto–, el PRI debe garantizar la derrota en algunas elecciones. Al tiempo.

EN EL CAMINO.

Por cierto, los artífices del Pacto –PRI, PAN, PRD y Gobernación–, se reunieron la tarde de ayer con los líderes de la CNTE. Curioso encuentro entre los jefes del Pacto y vándalos convertidos en delincuentes confesos a los que se ponen mesas de diálogo. ¿Y las órdenes de aprehensión?. ¿Quien sigue, el Chapo?.

  • Escrito por Ricardo Alemán
  • Visitas: 12

Categoría: Ricardo Alemán

Nueva danza de millones

Gracias a un trabajo periodístico de excelencia –en el que participaron diarios como El Universal, entre otros–, se reconstruyó el rompecabezas del vandalismo desatado en el Distrito Federal a partir del pasado 1D.

Y también gracias a ese periodismo profesional se confirmó –incluso con imágenes–, que los vándalos del 1D son los mismos que vandalizaron planteles del CCH, que por semanas paralizaron la UACM, que echaron a la rectora Esthér Orozco, asaltaron la rectoría de la UNAM y que intentaron paralizar las preparatorias del DF.

Sin embargo, faltaba saber quién o quienes están, detrás de los grupos de vándalos y jalar la madeja del dinero que sirve para financiarlos. ¿Y qué creen?. ¡Que apareció la madeja!.

Y la punta de esa madeja fue visible cuando el diputado a la Asamblea Legislativa del DF, Antonio Padierna Luna –presidente de la estratégica Comisión de Justicia--, elaboró y promovió una iniciativa de reforma al artículo 362 del Código Penal del DF para liberar a los vándalos del 1D y al desaparecer los delitos de ataque a la paz pública, que se había tipificado en el gobierno de AMLO.

¿Por qué la repentina preocupación del diputado Padierna Luna?. ¿Por qué no promovió esa reforma antes o después?. La respuesta es clara y contundente. Antonio Padierna Luna es hermano de Dolores Padierna, a su vez, esposa de René Bejarano. ¿Y eso qué?.

Pues nada, que la dupla Bejarano-Padierna tienen el control de buena parte de las estructuras de la burocracia educativa del Distrito Federal. Y esa estructura es la que financia y promueve a grupos de vándalos que lo mismo aparecen en la UNAM, la CNTE, la UAM, CCH, que UACM. ¿Y cómo controla la burocracia educativa?.

Pues resulta que los Bejarano-Padierna son dueños de espacios clave en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, de tal manera que sus alfiles son juez y parte. ¿Ejemplos?. No solo tienen metida la mano en la CNTE del DF –a través de Elio Ramón Bejarano, hermano de René--, sino que tienen el control de la UACM, de donde sacaron a la alumna fósil, Yuriri Ayala Zúñiga –que en diez años nunca terminó su carrera–, para convertirla en diputada local y presidenta de la poderosa Comisión de Educación de la ALDF.

Así, desde la Comisión de Educación de la ALDF –las de Finanzas y Presupuesto, que también controlan--, los Bejarano-Padierna controlan la asignación de presupuestos a todo el sistema educativo del DF, entre otros, a la UACM y al Instituto de Educación Media Superior, del que dependen las preparatorias del GDF, que apenas hace horas levantaron una huelga.

Tan solo para 2013, la UACM y las preparatorias recibieron en conjunto un presupuesto de poco más de mil 200 millones de pesos; dinero que sirve no sólo para la educación, sino para el activismo político. Y claro para el enriquecimiento. Y si tienen dudas, basta recordar las declaraciones de la ex rectora de la UACM, Esther Orozco, y la directora de las prepas del GDF, Freyja Doridé Puebla López; quienes documentaron que esas instituciones sirven para mantener aviadores de Bejarano, Padierna y AMLO.

Pero esa es apenas la punta de la madeja. Resulta que en 2011, la entonces líder de la ALDF, Alejandra Barrales –y contra todas las facultades del poder legislativo del DF–, consiguió que la ALDF hiciera tareas de gobierno y promoviera programas sociales con fines educativos.

Barrales probó la creación del Fideicomiso del Fondo de Apoyo a la Educación y el Empleo al DF dependiente de la ALDF, para atender a los estudiantes rechazados de las universidades públicas. En realidad creó una estructura paralela al GDF, para atender supuestamente a 24 mil estudiantes, a los que presuntamente se les paga educación privada, en prepa o en universidad. Todo ello en alianza con la pareja Bejarano-Padierna.

En 2011 se canalizaron 150 millones de pesos para ese programa educativo, en tanto que en 2012 el presupuesto fue de 100 millones. Para 2013 se pedían 200 millones de pesos. En suma, se estaría hablando de casi de 500 millones de pesos para ayudar a "los rechazados"; dinero que no aparece por ningúb lado. Sin embargo, cuando la ALDF se percató de la danza de millones, solicitó la auditoría F/09/13. ¿Pero qué creen?.

¡Lotería!. Que por pura casualidad, un político de poco reflector, llamado Elio Bejarano Martínez –hermano de René Bejarano--, es el Subcontralor de Auditorías de la ALDF. Y apenas el pasado 19 de abril, el pleno de la propia Asamblea Legislativa le encomendó auditar el Fideicomiso del Fondo de Apoyo a la Educación y el Empleo para el DF. O sea, los Bejarano son juez y parte en la nueva danza de millones. Otra vez en medio de millones. ¿Y la autoridad?.

  • Escrito por Ricardo Alemán
  • Visitas: 20

     SITIOS AMIGOS